Entre las adicciones, el pool y el amor

Posiblemente para quienes no estamos dichos en el tema, el pool o el billar nos suenan a tabernas oscuras mafiosos, humo de cigarrillo, entre otros. Pero para quienes conocen del deporte, ellos suele ser bastante distinto, incluso practicar billar puede conducirte de una mejor manera a conocer la vida. Gran número de experiencias que adquirimos en nuestra vida pueden también ocurrir en una mesa y lo mejor es que pueden servirnos para afrontar la vida misma, es por ello quizás, que este deporte gusta tanto. Practicar el billar es posiblemente una escuela de vida, ya que diversas situaciones que allí se presentan pueden dejarnos aprendizajes, y a través de ellos se pueden aplicar a nuestra rutina diaria y por supuesto, a la vida cotidiana.

Una de ellas es que, si no alcanzas a disfrutar sobre la mesa, entonces es mejor que te dediques a otra cosa. Cuando juegas billar y resaltas, las personas se acercan con el fin de mostrar su admiración, mientras que otro solo se asoman para mostrar su envidia. De este modo, es posible aprender de ambos.

Este es un aprendizaje que consideramos de suma importancia pues nos lleva a considerar distintos ámbitos de la vida. Y es que, quienes no pueden ganarte jugando limpio, seguirán intentándolo incluso jugando sucio. La receta para ello es no prestar demasiada atención ya que esa será su gran derrota. Tal premisa funciona también para el amor. Quienes no pueden tenerte a la buena, irán por más y a cualquier precio, incluso hasta con hechizos, de los cuales es posible que traigan consigo algunas consecuencias de los amarres de amor.

Esto es posible para quienes desean alcanzar algo a toda costa, sobre todo si se trata del amor. Quizás pensemos que el acto de conseguir y retener a una pareja que se idealiza, puede ser cosa sencilla, pero no es así para todos, de modos que hay quienes deben acudir a los amarres de amor, claro que ello sólo funcionará para quienes creen, pero si no, se debe considerar que también pueden haber consecuencias.

Existen infinidades de métodos que se emplean para realizar este tipo de trabajo, se utilizan velas, inciensos, listones, fotografías, conjuros y más, pues la idea es lograr que esa persona vaya en contra de su voluntad cambiando su manera de pensar a favor de quien está realizando el amarre y ello puede resultar realmente peligroso.

Si se acude con alguien especialista incluso el efecto no se asegura, por lo que tal situación podría ser un poco desgastante ya que se debe estar al pendiente de todo siga funcionando, pues si el efecto culmina, la persona podría regresar a sus antiguos pensamientos. Por lo que debemos entender que un amarre no es para siempre, y en ello los expertos hacen referencia a que puede haber incluso más peligro de que no resulte cuando estos se ejecutan de forma casera, pues los han visto en un tutorial, o simplemente no acuden con personas especializadas que sean realmente psíquicos que pueden guiarlos en cada paso.

No se puede definir un lapso de tiempo para quitar o hacer un hechizo, algunos pueden hacerse rápido, mientras otros muchas veces resultan imposibles, es por ello que se recomienda no tomarlos a la ligera. Los expertos aseguran que ello puede hacerte realmente feliz, pero también puede causarte la más grande decepción, si no te encuentras totalmente seguro, o si llega más tarde el arrepentimiento de lo que se hizo.