¿Es recomendable que los niños jueguen billar?

Sin que llegue a importar la modalidad, en una mesa que sea grande o pequeña, con troneras o sin troneras, con tres bolas o con 15, con lisas y rayadas o con rojas y amarillas, tu pequeño debería jugar al billar, incluso si lo hace por diversión o por distracción porque el niño se encuentre afrontando una enfermedad de cuidados paliativos

Todo lo que contribuya para que se sienta mejor y feliz durante una situación así, no debería de ser considerado como negativo.

En este punto es posible que nos preguntemos si el billar ha de ser bueno para cualquier niño o niña. Vamos a explicar por qué si lo es. 

No existen límites: el billar puede ser jugado por cualquier persona, sin que llegue a importar su edad, altura o sexo. Tanto niños como niñas, que tengan 5, 12 o 18 años. Es más, es posible encontrar niños con tan solo tres años que ya juegan al billar como no tenemos una idea.

Los niños llegan a divertirse: y es que cualquier niño necesita diversión y pasarlo bien. En tal sentido, se hace evidente que el billar resulta ideal para ello. Tan solo hay que ver la reacción de cualquier niño al momento de encontrarse con una mesa de billar con las bolas. Su reacción inicial es tocarlas y querrá que jueguen una partida. Este se trata de un juego muy adictivo, dinámico e imprevisible ya que nunca habrán dos partidas similares. 

Mejora la coordinación: entretenerse es tan solo algo superficial para los niños. Detrás de todo ello se encuentran otros factores de aprendizaje ya que permite, por ejemplo, que los chicos puedan mejorar la coordinación ojo, brazo y mano dominante. Al momento de jugar realmente están haciendo una triple conexión entre su visión (para apuntar), su brazo (que sujeta y balancea el taco) y su mano de apoyo (que sostiene la punta, la flecha). 

Aprenden física y matemáticas: este es un juego que está repleto de principios físicos y leyes matemáticas pues los chicos pueden calcular distancias, fuerzas, velocidades y parábolas. Algún día notarán que la blanca no rebota igual cuando la golpeas en el centro que cuando lo haces a un lado.

También llegarán a descubrir que para hacerla retroceder es necesario pegarle abajo o que para llevarla hacia delante se debe golpear arriba. Lo que durante una clase llega a parecer aburrido, en la mesa llega a volverse muy divertido.

Podrá recordar las cosas con mucha facilidad: El billar nos hace recordar y asociar gran cantidad de cosas: como el color y los números de las bolas, las jugadas, las reglas del juego, los tiros, de manera que se trata de una excelente forma de ejercitar nuestro cerebro a fin de memorizar y asimilar cosas.

Facilita la toma de decisiones: en el transcurso de una partida se debe constantemente planificar y tomar decisiones. ¿Tiro esta bola o tiro la otra? ¿Me coloco para esa o para esa otra? ¿Dónde voy a entrar la negra? ¿Voy al ataque o hago una defensa? ¿Tiro fuerte o tiro suave?. De esta manera el niño podrá aprender a tomar decisiones mejor y más rápido.