Los nutrientes que más necesitan los atletas

Comes muchos productos y proteínas magras, por lo que probablemente estas todo lleno de vitaminas y minerales, ¿verdad? Si vas al gimnasio con regularidad, puede que ese no sea el caso. Ciertos nutrientes son vitales para que tus músculos trabajen de manera eficiente, y «el ejercicio moderado a vigoroso aumenta la pérdida de algunos minerales, principalmente a través del sudor», dice Kelly L. Pritchett, R.D., portavoz de la Academia de Nutrición y Dietética. Por eso en esta oportunidad conoceremos cuales son estos y como podemos hacer para recuperarlos.

1. Vitamina B

¿Falta la energía para hacer esas últimas repeticiones? Lo más probable es que estés bajo en este grupo de micronutrientes, que incluye vitaminas B6 y B12, tiamina, riboflavina y folato. El cuerpo los utiliza para convertir las proteínas y el azúcar en energía y para producir glóbulos rojos. Los atletas con niveles bajos se desempeñaron peor durante el ejercicio de alta intensidad, esto según resultados de una investigación publicada en la Revista Internacional de Nutrición Deportiva y Metabolismo del Ejercicio. Puedes conseguir este tipo de vitaminas en el atún, frijoles negros, lentejas, cacahuetes. Tambien puedes buscar donde comprar vitamina b17 cerca de tu localidad.

2. Calcio

La leche hace bien al cuerpo, los comerciales no mienten. De acuerdo con un estudio de la Academia Americana de Medicina Física y Rehabilitación, cada taza adicional de leche descremada que se consume por día, reduce la incidencia de los corredores a desarrollar una fractura por estrés en un 62 por ciento. El calcio, junto con la vitamina D, el potasio y la proteína, en la bebida láctea aumentan significativamente la densidad ósea de los participantes,  dado como resultado un esqueleto fuerte, lo que es clave para cualquier actividad de alto impacto.

3. Vitamina C

Hasta la mitad de las personas que hacen ejercicio en condiciones de frío sufren de algún grado de asma inducida por el ejercicio. Buenas noticias: los cítricos que están en temporada todo el invierno, como las naranjas y los pomelos, podrían ayudar. Según una investigación reciente de la Universidad de Helsinki en Finlandia, la vitamina C puede reducir la tos, las sibilancias y la dificultad para respirar durante y después del ejercicio. También disminuye significativamente la probabilidad de que las personas activas contraigan el resfriado común. Puedes conseguir vitamina C de parte de las naranjas, fresas, pimientos y col rizada.

4. Vitamina D

Tomar un poco de sol no solo mejora tu estado de ánimo, también puede aumentar tu poder. En un nuevo estudio de la Universidad de Newcastle en Inglaterra, los pacientes reportaron menos fatiga después de recibir una dosis de vitamina D. ¿Por qué? Sin la cantidad suficiente de este nutriente, las mitocondrias en las fibras musculares no pueden regenerar adecuadamente la energía después de que sus músculos se contraigan, lo que hace que se sienta cansado más rápidamente. Puedes conseguirla en la leche, la trucha, las yemas de huevo y el salmón.

5. Vitamina E

Si eres un devoto del gimnasio, puedes reducir la posibilidad de enfermarte al consumir algo de este antioxidante aceitoso. Según un estudio publicado en la revista Clinical Epidemiology, tomar la vitamina redujo el riesgo de neumonía en un 69 por ciento entre los no fumadores que hacen ejercicio.